7. La cesárea

Para mi tener el día programado del nacimiento de mi hijo me tenia de los nervios, ya que el hecho de saber que un día y a una hora concreta mi vida cambiaría radicalmente y para siempre era difícil de asimilar.

Ese día llego y fue un tanto extraño, ya que estábamos por la mañana viendo la tele y haciendo una siesta sabiendo que en unas horas tendríamos a nuestro bebe con nosotros, me sentía como quien esta haciendo tiempo e impaciente por ir a recoger un coche nuevo al concesionario.

Al tener tiempo de preparar las cosas para estar en el hospital, hicimos una maleta que en vez de al hospital parecía que nos íbamos de excursión al Himalaya. Nos llevamos hasta la consola para jugar si teníamos tiempo, que inocente de nosotros pensar en tener tiempo, y eso que a estas alturas de la película como 50 personas ya te han dicho la típica frase de “Aprovecha para dormir”, un saludo a todas esas personas por ponerme mal cuerpo antes de tiempo, que ganas de tocar…

Llego la hora de entrar a la cesárea, me preguntaron si quería entrar y les dije que si, que quería verlo (previamente me había documentado viendo cesáreas por internet y no parecía extremadamente sangriento), me pusieron una ropa de enfermero que olía peor que los pies de un Hobbit, eso si un gorro y unas fundas para mis bambas de usar y tirar que personalmente creo que no sirven para nada pero te dan un toque de George Clooney en Urgencias que te vienes arriba.

Me colocaron al lado de mi mujer, la cual estaba ya preparada y con una pequeña incisión en la barriga, a todo esto porque no soy aprensivo sino en ese momento ya quedas KO, yo le iba comentando todo lo que le estaban haciendo ya que podía verlo casi todo, y cuando vi que le colocaban las palas para abrir la barriga como quien busca algo en el bolso sabia que el niño estaba a punto de salir, de golpe le vi la cabeza y justo estaba mirando hacia mi, seguidamente la doctora le saco el resto del cuerpo y ya lo escuchamos llorar, la pediatra lo cogió para una primera revisión y en ese momento fue cuando vi lo grande que era y le dije a mi mujer “Como te cabía eso ahí dentro?“, es increíble pensar que esa cosa tan pequeña y a la vez tan grande estaba dentro de mi mujer. Me dieron al bebe envuelto en una toalla, para nada es como en las películas que parecen que te los dan envueltos como un gusiluz, se lo acerque a la madre para que lo viera y nos hicimos la típica foto que todo el mundo desde que existe el móvil tiene del nacimiento del bebe.

Una vez acabada la cesárea una enfermera ayudo a mi mujer para que el niño cogiera el pecho pero no había manera o el niño no estaba por la labor o mi mujer tenia menos pezón que yo… así que mandamos a las abuelas a por pezoneras y por fin conseguimos que el niño comiera del pecho de la madre, que manera de sufrir mas tonta, con lo fácil que se lo ponen…

Los 4 días que estuvimos en el hospital pasaron rapidísimo, el niño solo dormía, comía y hacia “caca”, porque eso en mi pueblo se llama chapapote, no sabia si tirar el pañal con tanto petróleo o guardarlo para el coche, y claro esta que el ciclo se repetía cada hora y media como mucho sino no tiene gracia.

Pero lo peor viene cuando llegamos a casa y te sientes tan solo cual naufrago sin su wilson, entonces te das cuenta de que las cosas no eran tan fáciles como parecían en el hospital…

NO OLVIDÉIS SUBSCRIBIROS!!!!

 

2 comentarios en “7. La cesárea

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s